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Esta
etapa consta a su vez de dos procesos:
- Evangelización: consiste en llevar el evangelio del Reino a
toda criatura, no se puede consolidar a alguien que no halla conocido
del Plan de Dios para su vida, primeramente debemos exponer ese plan
a la humanidad, para ello tenemos diferentes formas (vea la serie: evangelizando).
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Consolidación: Es un proceso en el cual se le da firmeza al
nuevo creyente, se inicia cuando la persona le entrega su corazón
al Señor, para que Él reine en su vida personal. Este
proceso debemos tener en cuenta varias cosas, para lograr el éxito
en cuanto a la inserción del nuevo creyente.
Pasos de la Consolidación:
- Cada red tendrá un tiempo de cosecha, en el cual si ha venido
sembrando la Palabra (evangelismo), recogerá los frutos de dicha
siembra. En ese mes les serán entregadas planillas de personas
que han atendido al llamado en las diferentes reuniones,
salidas, campañas, entre otras. Estas planillas son de suma importancia
porque allí están escritos los datos de vidas que han
creído en Jesucristo para salvación, y son los futuros
líderes del Reino. (Deben llenarse de forma clara y legible).
- Al recibir las planillas, en las próximas días, se debe
hacer el segundo contacto telefónico (el primero lo debe realizar
la Oficina Central de Discipulado), luego invitarlo a encontrarse, puede
ser con una visita en su hogar, en una plaza, un café, entre
otros. Esto se hace para reafirmar su decisión de fe además
de conocerle personalmente.
- Insertar al nuevo creyente en una célula de crecimiento o abrir
su hogar como célula.
- Enseñarle las etapas que siguen, por las cuales él
debe pasar.
- Debe hacer que el nuevo creyente conozca el paquete completo de la
consolidación: Encuentro, Post-Encuentro, y la Escuela de líderes,
para que reciba el conocimiento y la revelación de su nueva vida
en Cristo, además de hacerle consciente de su nueva naturaleza.
Motivarlo para que vaya al Encuentro.
La
consolidación no termina necesariamente allí, esto es sólo
el comienzo, por ello es necesario entender las características particulares
de cada persona, para saber cuando el nuevo discípulo está
listo para liderizar su propia célula de crecimiento y comenzar a
escoger sus futuros discípulos. En esta etapa es importante acompañarle,
animarle y orientarle. |